Primera playa de El
Sardinero
Iniciamos este recorrido desde la Avenida Reina Victoria, frente al monumento
en homenaje a José del Río Sáiz "Pick",
la figura del poeta se encuentra de espaldas a la playa del Camello, denominada
así por la similitud de una roca frente a ella con el animal que
la da nombre. A continuación encontramos la Ensenada de El Sardinero,
donde el mar y sus playas de fina arena se convierten en los protagonistas
indiscutibles de un paisaje que sobrecoge por su belleza. La Concha, la
Primera y la Segunda se muestran con una intensa actividad veraniega recordando
la efervescencia estival que vivió la zona en el siglo XIX.
En 1847 comenzó
el incipiente turismo santanderino con los populares "Baños
de Ola". Tras un breve recorrido accedemos al centro de El Sardinero
donde nos encontramos con El Gran Casino, emblemático edificio
inaugurado en 1916 que preside el entorno recordando tiempos pasados.
Muy cerca, a escasos metros, se encuentran los jardines de San Roque,
los cuales acogen en su seno el antiguo Auditorio, escenario veraniego
de actuaciones populares organizadas por el Ayuntamiento.
Situándonos
de nuevo frente al mar encontramos la Plaza de Italia, zona especialmente
concurrida, donde de igual manera se puede disfrutar de las vistas, como
del ambiente que se respira. A escasos metros se encuentran los Jardines
de Piquío, de gran belleza ornamental son el escenario perfecto
para contemplar un bello atardecer o disfrutar con un buen partido de
"palas", muy típicas de Santander. Continuando a través
de este camino natural encontramos el Parque de Mesones, junto a la Segunda
Playa de El Sardinero. Dirigiendo nuestra mirada hacia la izquierda encontramos
el estadio municipal, donde el Real Racing Club de Santander disputa sus
partidos de fútbol.
El final de la Avenida
García Lago, donde se encuentra el Hotel Chiqui frente a una de
las panorámicas más hermosas de la zona, marca también
el término de esta ruta entre inmensas olas provocadas por la fuerza
del mar chocando contra las escolleras.