Un país para querer y añorar;
lleno de contrastes; dividido entre el amor y el odio (algo sin sentido
para los que aprendimos a quererlo). Un país de gente realmente
muy especial y hermosa; gente maravillosa y cariñosa; que te
abre las puertas de su casa y de su corazón, sin preguntar
primero cuánto tienes o quién eres tú.